Hablando en serie: Oh Oh Oh It's magic... {The Magicians; 1ra Temporada}

sábado, julio 07, 2018

Terminé de ver la primera temporada de esta serie y tenía muchas ganas de compartir mis pensamientos por acá, así que aquí vamos. (Esto será libre de spoilers).

Cuando se habla de The Magicians muchos coinciden en que se trata de un Harry Potter meets Narnia para adultos. No estoy del todo segura con esa descripción pero me parece una buena manera de dar una idea general de lo que es la serie. Ahora veamos: la parte de Harry Potter viene por la magia y los hechizos, claro, y la existencia de una escuela superior en donde los Magicians aprenden a desarrollar y perfeccionar dicha magia. En cuanto a Narnia, la trama gira alrededor de una saga de libros de fantasía infantil de los cuales el protagonista, Quentin, ha sido fan desde siempre. Esta saga ambientada a mediados del siglo pasado cuenta la historia de unos niños (hermanos) que viajan a un mundo mágico, Fillory, y es imposible no ver los paralelismos (porque esa es la intención). Y la parte de "para adultos" se resume en sexo, magia sexual (yep that's a thing), alcohol, drogas, sangre, situaciones escabrosas y turbias, una que otra imagen perturbadora, entre otras cosas.

Pero hablemos un poco más de la historia de esta primera temporada: conocemos a dos amigos veinteañeros, Quentin y Julia, ambos elegidos para presentar el examen en la universidad mágica de Brakebills. Quentin es admitido y Julia no, lo que causa una ruptura en su amistad y que ambos vayan por caminos separados. Y así, mientras uno comienza a adaptarse a este nuevo mundo de magia que acaba de descubrir (que no será tan maravilloso como cree), a la otra le afecta mucho el no haber sido aceptada y cae en la desesperación (básicamente se convierte en una drogadicta cuya droga es la magia). Luego entra en escena el ser oscuro que será el villano, The Beast (su primera aparición me encanta, es de lo más creepy), lo que conducirá a que Quentin empiece a formar equipo con varios de sus compañeros para hacer frente a esta nueva amenaza.

 
Suena como cualquier otra fantasía porque incluye muchos tópicos de cualquier otra fantasía, pero lo que tiene de especial es que todo es muy raro (la mayoría de las veces en el buen sentido), edgy, oscuro y con un humor medio negro y peculiar que se disfruta. Es de esas series que no se contienen (lo cual a veces funciona y a veces no; hacia el final hubieron cosas con las que no estuve del todo contenta pero igual me sigue interesando saber qué sigue), te mantiene preguntándote qué rayos estás viendo y eso en lugar de alejarte hace que no puedas dejar de mirar. Me parece que uno de sus mayores aciertos es mostrar este lado oscuro de la magia (y de paso el de la humanidad) haciendo uso de elementos que asociamos más con historias juveniles/infantiles, además de encontrarse en un punto medio en el que su tono es peculiar (se percibe como una extraña pero efectiva mezcla de realismo y parodia ocasional) pero no demasiado como para ahuyentarte.

Ahora, sobre los personajes: todos son imperfectos, un desastre, no toman las mejores decisiones, te dan ganas de zarandéarlos, etc. Pero eso no fue un problema para mí porque a uno que otro lo encuentro interesante por ello y la historia me enganchó lo suficiente como para ignorar las carencias del resto.

Quentin no es mi favorito pero me fascina la idea de él como personaje porque me hace pensar en cualquier fan que creció con los libros de Harry Potter, que éstos fueron un soporte y refugio cuando cosas feas pasaban en su vida (en el caso de Quentin, sufría/sufre de depresión), que ya es un adulto y sigue amando la saga y que un día descubre que la magia es real y que el mundo fantástico de esos libros que tanto adora también es real??? I mean, el sueño de cualquier lector amante de la fantasía. (Que nada resultara en flores y arcoíris es otro tema, pero sigue siendo un sueño).

El que sí es mi favorito, Eliot: adoro su humor y personalidad extravagante, elegante, despreocupada y rota (me recuerda un montón a Magnus Bane) y su relación con Margo me divierte muchísimo, me encantan los dos. Ya los adopté como mis hijos.

La serie está basada en la trilogía del mismo nombre escrita por el autor estadounidense Lev Grossman. Desconozco que tan apegada sea a los libros pero por lo que he leído los cambios le benefician (si hay alguien por aquí que los haya leído, ¿los recomienda?).

Y creo que eso es todo lo que tenía que decir. Por lo pronto The Magicians me parece una serie bastante curiosa y entretenida, la he disfrutado mucho más de lo que esperaba. Para bien o para mal, es diferente a todo lo que he visto en cuanto a su combinación de género y tono, y planeo ponerme al día con sus dos temporadas siguientes. Ya veremos si se mantiene, sube o baja en mi estima, pero mientras me despido con un gif de Eliot haciendo una referencia obligatoria a Harry Potter.


 ¡Hasta la próxima!

Musical Trash #2: Tonys 2018 y los nominados a Mejor Musical

viernes, junio 08, 2018

Los Tony Awards son este domingo y aunque ya llevo varios años que no me los pierdo, en esta ocasión los espero con más ansias que nunca porque es la primera vez que estoy familiarizada con los cuatro nominados a Mejor Musical. Y es que como bien lo dice Susana Moscatel en su columna de hoy, en los últimos años la existencia de las plataformas digitales ha facilitado que podamos acceder fácilmente a la música de las nuevas apuestas broadwayrianas y conocerlas aún si no podemos permitirnos comprar un ticket y volar a NY. Y en fin, pensé que sería divertido fangirlear contarles un poco sobre los nominados en esta categoría (algo curioso es que este año todos son adaptaciones de la pantalla, tres de la grande y uno de la chica).


 La película de Disney cobra vida en Broadway en una producción completamente nueva creada para el escenario por un equipo galardonado y con una partitura que presenta el doble de canciones que la película.

Yo sé que muchos se sienten saturados de Frozen pero no es mi caso, sigo disfrutando todo lo relacionado con la película como niña chiquita y siempre tendré un soft spot por Elsa (y el musical sólo hizo que el spot se hiciera aún más soft). Siento que a ésta última se le logró dar una caracterización más rica y por ello de las nuevas adiciones "Monster" y "Dangerous to Dream" son mis favoritas. (Y aunque la respuesta de la crítica no fue la mejor, no me quita las ganas de ver esto en vivo y a todo color). Por lo que veo no tiene oportunidad de ganar pero seré felíz viendo su presentación 😄. 

Y aquí les dejo a la diosa Caissie Levy como Elsa interpretando "Let It Go".





Reimaginando la serie de Nickelodeon, este nuevo musical da vida a uno de los personajes más queridos del mundo.

El caso de SpongeBob me encanta porque todos esperaban que esto fuera lo más WTF y malo del mundo y luego ¡boom! 12 nominaciones a los Tony. Y aunque hay quienes siguen pensando lo anterior, yo estoy enamorada, no puedo dejar de escucharlo. La historia es original (no es adaptación de algún episodio existente) y en la composición de la música participaron artistas bastante reconocidos, entre ellos Sara Bareilles, Lady Antebellum, John Legend, Panic! at the Disco, Plain White T's y hasta hay una canción de David Bowie adaptada. Me encanta el diseño de los personajes, escuchar las canciones me pone de buen humor (esta es la clase de positividad que necesito en mi vida y'all) y simplemente me parece lo más puro, cute y divertido de la vida (y eso sin mencionar que aborda temas de índole social de manera ingeniosa). En conclusión: que un musical me haya llevado de vuelta a personajes que formaron parte de mi niñez de una manera tan genial, creativa y entrañable me llena de alegría.

*Vi un bootleg en youtube perdón si te fallé Lin-Manuel Miranda.

Una de mis canciones favoritas, aunque honestamente creo que todas son mis favoritas >.<.





 Un nuevo musical que celebra las formas profundamente humanas en que la música y la risa nos conectan a todos.

Este es el único del que no tenía referencia previa alguna y wow, fue amor a primera escuchada. Siendo una adaptación de la película israelí del 2007 (que aún no veo pero espero hacerlo pronto), la historia se desarrolla en una villa de Israel en donde una banda de músicos de la policía egipcia llega por error, pues tomaron el bus equivocado y no es el pueblo en donde tienen que dar su concierto. Me parece una premisa sencilla pero llena de encanto y sentimiento. ¡Y la música!, oh dios, la música está llena de influencias medio-orientales (lo que hace que esto sea tan único y diferente a lo que se ha visto en Broadway) y es bellísima, es como un abrazo al alma. Todo puede pasar pero creo que este es el que tiene más probabilidades de llevarse el galardón.

Deleiten sus oídos (y háganse un favor y escúchenlo todo):





Un nuevo musical basado en la película del mismo título, con libreto de Tina Fey.

Como ya sabemos, Mean Girls es de esas películas que todos conocemos y hemos visto un millón de veces. Cuando me enteré de que habría un musical me pareció interesante pero no lo esperé con ansias. Creo que de la lista es mi menos favorito, pero igual me gusta y disfruto muchas cosas de él (las voces son maravillosas, Taylor Lauderman como Regina es una diosa –y sus canciones son una bomba–, adoré a las otras plásticas, así como también las pequeñas actualizaciones y lo que hicieron con Janis y Damian<3 ...y esa referencia a Doctor Who en "Where Do You Belong?" lol).





Voy a vivir con las presentaciones el domingo... Pero por ahora soñemos: si el genio les concediera el deseo de ir a ver sólo uno de los cuatro, ¿cuál escogerían? Yo definitivamente SpongeBob :'D.

BookTime: El silencio es un pez de colores • Annabel Pitcher

jueves, mayo 24, 2018

 El silencio es un pez de colores
Título original: Silence is goldfish
Autoria: Annabel Pitcher
Editorial: Siruela
Sinópsis: ¿Es posible seguir adelante cuando 617 palabras escritas en un blog desmontan tu vida por completo? ¿Cómo pides ayuda si sientes que tu voz ya no te pertenece? 
Tess siempre se ha sentido fuera de lugar, y la noche en que lee por casualidad lo que su padre ha escrito en una inesperada página web, comprende definitivamente que nunca conseguirá encajar en ninguna parte. Su silencio y un pez de colores serán sus mejores aliados en la nueva vida que tendrá que empezar a construirse; por no hablar perderá a su mejor amiga, encontrará a una nueva alma gemela y aprenderá una lección fundamental: el silencio es muy poderoso, pero las palabras lo son aún más.
En esta emotiva y maravillosamente escrita novela, narrada desde la perspectiva de una joven de quince años que intenta encontrar su lugar en el mundo, la exitosa autora de Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea y de Nubes de kétchup explora de manera tierna y original cuestiones como la identidad, la comunicación y la importancia de las siempre complejas relaciones familiares.

Después de quedar encantada con My sister lives on the mantelpiece me propuse leer las otras dos novelas de la autora publicadas hasta el momento: Nubes de kétchup, con la cual tuve varios problemas, y esta de la que vengo a hablarles hoy, con la que también tuve problemas (aunque de otro tipo).

Mi experiencia con el libro ha sido extraña. En varios momentos quise abandonarlo pero luego me encontraba con pequeños detalles que me intrigaban y animaban a seguir. En uno de esos momentos en el que me planteé dejarlo, corrí a google a ver si encontraba información sobre cómo acababa todo, pero no encontré nada y al día siguiente seguí leyendo.  Y aunque me apene decirlo, no valió la pena.

Pero primero mencionemos lo positivo, que para mí fueron dos cosas: 1) El hecho de que Tess, nuestra protagonista de quince años, posee un cuerpo no-normativo. A algunos les podrá parecer cosa sin importancia pero en libros catalogados como Young Adult no sueles hallar esto seguido y a mí me gustó mucho encontrarme con una chica que dice estar contenta con su talla; aunque eso si, las burlas que recibía a causa de ello me hacían enojar mucho, pero sé que es algo real y que la gente puede ser muy despreciable en ese sentido. Y 2) De nuevo encuentro esa habilidad de la autora de plantear relaciones y dinámicas familiares fuera de lo común. 

Y ahora lo que no me convenció: todo lo demás. Desde los primeros capítulos no me podía quitar la sensación de decepción y de que serían muchas páginas de lo mismo, de una historia cuyo planteamiento no terminaba de convencerme o interesarme. La sinópsis dice más o menos de qué va la cosa pero acá se los especifico un poco sin revelar nada importante: una noche Tess ve algo que Jack, su padre, estaba escribiendo para publicarlo en un blog, algo que hiere mucho sus sentimientos, y  decide escabullirse de casa para ir en busca de respuestas, siendo lo más lejos que llega a una tiendecilla en la que compra una linterna con forma de pez. Regresa a casa y se muestra furiosa con sus padres por haberle ocultado algo importante de su vida y más con Jack por haberse expresado de ella de cierta forma en ese texto que se suponía no debía leer, sin embargo, decide guardar silencio sobre todo el asunto y hacer como si nada hubiese pasado. [SPOILER: la cosa es que Tess fue concebida por inseminación artificial y cuando nació a su padre le costaba mucho aceptarla como su hija, y eso es lo que él estaba contando en ese blog, cómo experimentó repulsión y otras cosas feas el verla recién nacida. Pero Tess sólo leyó esa parte y no la conclusión a la que él quería llegar con eso. FIN DEL SPOILER]. Más adelante se presenta una situación en la que el silencio se apodera de Tess y a partir de ahí se refugia en él y deja de hablar, cayendo en una especie de mutismo selectivo. 

La historia quiere dejar un mensaje de que si bien a veces el silencio puede ser una forma de protesta, las palabras siempre tendrán un poder mayor. O algo así. Y no sé, tal vez sea original con el tema que aborda, pero en ningún momento logré conectar con la situación o con alguno de los personajes, de los que pasaré a hablar brevemente a continuación.

Obviamente nos encontramos con serios problemas de comunicación por parte de Tess y de su padre, es lo que lleva a la primera a ese mutismo antes mencionado y a empezar a hablar con la linterna-pez de colores (¿la cual toma el papel de su conciencia, amigo imaginario o de señal de que se le zafó un tornillo? eso se deja a la opnión del lector); al principio esto del pez parlante no me gustó nada pero debo admitir que de todo el conjunto la linterna terminó siendo el personaje que más me agradó después de la abuela (porque aunque ésta última aparece poco es quien más real se siente). Con Tess... cada cinco segundos tenía que recordarme que tiene quince años porque su forma de actuar y pensar me parecían de una edad mucho menor. Y el resto de los personajes me parecieron bastante caricaturescos; pero quizá hay dos de los que me hubiera gustado tener más: Isabel, la carismática (y super fan de El Señor de los Anillos) mejor amiga pero con la que Tess se pasa peleada gran parte de la novela, y el bohemio-intenso de Henry, hijo del Sr. Richardson (profesor de Tess a quien ésta idealiza, y probablemente el personaje más desagradable de toda la novela).

Así pues, todo resultó en una lectura que más que nada me dejó indiferente y si hubiera encontrado a alguien en internet que me contara el final la hubiera dejado sin pensarlo dos veces. Al menos pese a sus 312 páginas, no llega a hacerse muy pesada.

Pero aún cuando dos de sus tres obras me hayan decepcionado, planeo seguir leyendo a Annabel Pitcher porque yo sé que nos puede regalar otra historia tan buena como My sister lives on the mantelpiece. Y pues aquí estaré esperando pacientemente a que ocurra.


Musical Trash #1: Porque era necesario + Tres razones por las que amo los musicales

jueves, mayo 17, 2018

Miren, tarde o temprano esto iba a suceder. Había estado trayendo al blog mi afición por los musicales en pequeñas porciones (que si un book tag por aquí, que si una pequeña entrada sobre Rent, que si mis favoritos del año por allá), y he llegado a un punto en el que necesito un espacio apropiado para sacar todo lo que llevo dentro expresarme largo y tendido sobre el tema. 
Así es como nace esta que espero sea una sección frecuente: Musical Trash. Aquí la definición de este término que nos brinda Urban Dictionary:
Expresión que normalmente se utiliza para describir a alguien que está obsesionado con los musicales hasta el punto de volver locos a los demás. Las personas que se describen a sí mismas como "Musical Trash" a menudo se encuentran escuchando y cantando soundtracks de musicales en cada oportunidad que se les presenta. Cada vez que estas personas mantengan una conversación harán referencia a las letras de las canciones y si accidentalmente se pronuncia parte de la letra, se volverán locos y continuarán toda la canción.
Y pues, efectivamente, soy una completa musical trash (and proud). No sabría señalar cuándo empecé a serlo, lo más fácil sería decir que High School Musical fue el inicio de todo; o también, yendo más atrás, podría pensar que lo fueron las películas animadas de Disney con las que crecí, pero la verdad es que no recuerdo haberme obsesionado o encariñado con las canciones de éstas últimas y hasta la fecha siento que desconozco la mayoría de ellas.

Entonces... tal vez no pueda definir con precisión los orígenes, pero sí cuándo se convirtió en un problema.

En el caso de películas o adaptaciones, ya antes veía algunas de las más populares dentro del género y me encantaban (Sweeney Todd, Mamma Mia!, Hairspray, etc.), pero era verlas y poco más (es decir, no consumían mi total existencia playlist), cosa que cambió radicalmente en 2016 después de ver el dvd de Rent filmado en Broadway y, un mes después, cayendo en el hoyo que es Hamilton (si alguien ha logrado salir de él que me avise). Tras eso pasó casi un año y estaba yo escuchando sin parar el soundtrack del live action de Beauty and the Beast cuando me enteré de la existencia de Dear Evan Hansen gracias a Sergio (@ Sergio dice), y desde entonces no he dejado de consumir este género más por el lado teatral. Y si bien es cierto que en la mayoría de los casos es imposible vivir la experiencia completa por diversos motivos, tenemos la suerte de que existan algunos proshots (shows filmados profesionalmente sobre el escenario –aunque claro, también existen los famosos bootlegs, grabaciones no autorizadas) o a veces simplemente basta con escuchar las canciones, googlear sobre la trama o, si es posible, leer el libreto (esto lo he empezado a hacer gracias a Caro<3 @ Banny Lee) para caer rendida ante una historia. Porque al final de eso se trata, de una forma más de contar historias.


Espero estar contándoles de los que vaya descubriendo (además de mis favoritos y no tan favoritos) en el futuro, así como también abordar cualquier otro tema relacionado que se me cruce por la cabeza, pero hoy por ser la primera entrada les quiero compartir tres razones por las que estoy escribiendo esto en primer lugar; tres razones por las que los musicales me destrozan alegran el alma:

1. Riqueza en sus historias y en la forma de contarlas. Sé que me falta mucho por conocer pero una buena parte de las historias con las que me he topado hasta el momento por lo general cuentan con un algo interesante que no encuentro en otros formatos, ya sea un aspecto de la trama, un personaje, una perspectiva o forma de abordar cierto tema o un tema en sí. Y aún cuando se trata de historias que podrían considerarse más ligeras o comúnes (o que están basadas en otros trabajos como un libro o una película), la manera de contarlas a través de la música y otros elementos me parece de lo más atrayente y maravilloso.

2. LAS emociones  Y la magia está en que lo que me hacen sentir no sólo lo siento la primera vez que escucho las canciones/veo las interpretaciones, es algo que siempre está ahí cada vez que las reproduzco y es llenarte de la historia y ser envuelto por ella una y otra y otra y otra vez. Desde risas y ganas de moverte al ritmo de la música hasta estremecimientos y lagrimeo intenso. Y al respecto de esto último voy a dejar esta imagen de un post en tumblr porque I can relate

 


3. Todo en uno. Simplemente me parece de lo más bello ver cómo se combinan varias disciplinas de manera tan armoniosa en un solo momento: actuación, canto, música, baile/danza; además de admirar la presencia de otros elementos artísticos que igualmente contribuyen a transportarte a otro lugar. En serio, ¿qué no hay de mágico en eso? En palabras de un usuario random en internet llamado Paul Nelson, "los musicales representan un mundo elevado y mágico que no es como nuestro mundo realista en el que vivimos día a día. Por lo tanto, experimentar un musical es una escapada a un lugar diferente, más interesante, más sónicamente bello". 

Samantha Barks como Éponine <3

***

Y en fin, ¿alguien por aquí que también se considere musical trash? ¡Compártanme sus razones! (y si no lo son, se los recomiendo mucho, pasarse al lado oscuro es divertido
😉).


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Hasta el 8 de agosto

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